Proponen ley para castigar a quien descargue aguas residuales en Guerrero

En el Congreso local se presentó una iniciativa al artículo 362 del Código Penal del estado de Guerrero para castigar hasta con 12 años de prisión a quien descargue aguas residuales, arroje basura o químicos.

La iniciativa presentada por el diputado de Morena, Moisés Reyes Sandoval plantea también la clausura de las empresas o establecimientos que realicen las descargas.

El diputado denunció que la laguna de Tres Palos, la de Coyuca de Benítez y el río de La Sabana se encuentran “colapsados” por la contaminación. 

“Es importante la implementación de penas, multas y la reparación del daño para que a través de estas se abstenga de cometer delitos contra el medio ambiente”, comentó.

Reyes Sandoval argumentó que la Ley del Equilibrio Ecológico y la Protección al ambiente de Guerrero en su artículo 149 señala que para la protección al ambiente, el estado y los municipios, en sus correspondientes ámbitos de competencia, deberán tener como prioridad garantizar la calidad de un ambiente satisfactorio para la salud y el desarrollo armónico de las capacidades del ser humano.

Las emisiones, descargas, infiltración o depósito de contaminantes sean de fuentes naturales o artificiales, fijas o móviles, deben ser reducidas y controladas para asegurar la calidad de vida y el bienestar de la población, así como para evitar daños a los diversos elementos que conforman los ecosistemas.

La propuesta de reforma al artículo 362 establece una pena de 6 a 12 años de prisión y de 400 a mil 200 días multa y la reparación del daño a quien ilícitamente descargue, deposite o infiltre aguas residuales, residuos sólidos o industriales no peligrosos, líquidos químicos o bioquímicos, en canales pluviales o cualquier otro lugar que no fuera el destinado para ser tratadas.

Asimismo a quien descargue, deposite o infiltre residuos sólidos, líquidos o industriales de manejo especial, a lugares distintos a los que son destinados tales residuos para ser tratados.

En las playas de Acapulco en múltiples ocasiones han denunciado las descargas de aguas negras.

En el inicio formal de las vacaciones de verano en junio de este año, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) dio a conocer que cinco playas de Acapulco no eran aptas para el uso recreativo de los turistas, debido a que rebasaban el límite permitido de enterococos fecales establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque después levantó la alerta.