Una nueva época

A lo largo de la historia, el estado de Guerrero ha sido (y sigue siendo), un estado solidario, noble y justo, pero también, rebelde y liberal. Algunos dirían que a la fecha es un estado revolucionario, a pesar (o en consecuencia) de que en el pasado, durante muchos años fue gobernado por caciques autoritarios poco tolerantes y con poco compromiso social, sin embargo, también hubo gobiernos que se ubicaron ideológicamente en la izquierda, como el que encabezó el ex gobernador Don Alejandro Cervantes Delgado, esto dicho por el ex gobernador Ángel Aguirre Rivero.

Sin duda, la semilla revolucionaria siempre ha latido en esta tierra, pero hoy, en pleno 2020, las dos fuerzas políticas más importantes de los últimos 30 años, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), han decidido ir en alianza en búsqueda de la próxima gubernatura del estado, algo impensable hace un par de años.

Una parte de la población, después de ver esta alianza, así como la alianza Morena – Partido del Trabajo, afirmará que efectivamente existe el PRIAN-RD (palabra que hace referencia a alguien que vota o ha votado por el PRI, PAN o PRD) y que esta alianza es una prueba fehaciente de ello; algunos otros señalarán que desde la fundación del Partido del Trabajo, este casi nunca ha tenido candidatos propios a gobernadores, así como a Presidentes de la República, por ende, en esta ocasión era obvio esperar que fueran con el candidato a gobernador del partido que fundó el Presidente de México. Sin duda el próximo Ejecutivo Estatal será postulado por alguna de estas dos alianzas.

La alianza que encabezarán estos dos partidos revolucionarios es un precedente para nuestro futuro inmediato; ambos partidos cuentan con gran experiencia en el gobierno, con grandes líderes, con grandes ideas y con gran capacidad para resolver problemas. Básicamente, en el gobierno que pueda surgir de esta alianza, a juicio de quien escribe, no deberán ser toleradas las ocurrencias. No debemos olvidar que mirar hacia el futuro inmediato, con los ojos bien abiertos, es el principal deber de todo ciudadano preocupado por el rumbo de nuestro país y estado.

No me parece mala la idea de que los extremos se junten, incluso, uno de los personajes más importantes del Siglo XX, Vladímir Ilich Lenin lo decía constantemente “Los extremos se tocan”. Por tal motivo, hoy, que vivimos en el Siglo XXI, es común ver niños con celulares, poco turismo internacional en Guerrero, internet y Centros Comerciales en municipios y comunidades donde antes no había, más y mejores carreteras, ciclovías en las principales ciudades de Guerrero, una pandemia a nivel global, entre muchas otras peculiaridades que hace años la sociedad no se imaginaba, (incluso, la sociedad ha cambiado tanto que ¡ya casi nadie ve la televisión!), podemos afirmar que la vida es totalmente distinta a la de hace 30 años. Ya no estamos a finales de los 80 cuando nace el PRD, ya no vivimos en esa época donde el gobierno reprimía, desaparecía y torturaba a quienes pensaban diferente a ellos y “no pasaba nada”, ya no existe Siempre en Domingo ni el noticiero de Jacobo Zabludovsky. Vivimos pues, en Una nueva época.

Lo cierto es que el PRD y el PRI nunca habían caminado juntos en una elección, sin embargo, se podría resumir esta alianza en una frase: Una nueva época exige nuevos métodos; los métodos nuevos exigen líderes nuevos. De ganar, los guerrerenses esperamos que esta alianza gobierne con experiencia, sí, pero también con líderes nuevos, comprometidos y honestos.

Una vez analizado que la sociedad ha cambiado en las últimas décadas, que los extremos tienden a tocarse, que ambos partidos revolucionarios cuentan con los políticos más experimentados de Guerrero, donde las improvisaciones no serán toleradas, donde la inclusión y la tolerancia serán las piedras angulares de su campaña y posible gobierno, en donde las ideas podrán transformarse en programas y políticas públicas en beneficio de los guerrerenses, es difícil imaginar que únicamente eso los lleve al triunfo; este, será resultado de cómo logren comunicar con la sociedad.

Si esta alianza llega a ganar, será porque lograron convencer a los guerrerenses de que no buscan el poder por el poder, si no el poder para transformar nuestra sociedad, tendrán que convencer, no solo a sus electores, si no a la sociedad civil en general que los gobiernos anteriores (emanados de ambos institutos políticos), así como el actual gobierno, han hecho bien las cosas, han trabajado pensando en el beneficio de Guerrero, pensando en mejorar las condiciones de vida de los guerrerenses. Habremos pues de esperar los tiempos para poder decir si esto fue un acierto, o el más grande error de los partidos revolucionarios en nuestro estado.

Créditos:

Por: Felix Castellanos Lucero

Via: El Sur Acapulco